Facultad de Filosofía.

Con Laura Llevadot.

Maestría de Pensamiento Contemporáneo.

Con Manuel Cruz.

El título ubica en primer término a Alain Badiou, esto guarda relación con el principal objetivo del presente seminario, ¿cómo lee, traduce, interpreta un filósofo contemporáneo a un filósofo antiguo? Y más allá de esto ¿cómo es posible realizar una “remake” de un texto con tanto peso teórico e histórico como La República de Platón?

Badiou plantea cuatro preguntas sobre el libro:

¿Por qué Platón hoy, por qué esta puesta en escena o remake?

¿Por qué tomar el texto en sí de Platón y no una interpretación de este texto?

¿Por qué elegir La República  y no otro diálogo platónico?

¿Por qué reescribir este texto?

Badiou trata de colocar el texto de Platón en un nuevo contexto; es como si Sócrates fuera un personaje de la actualidad desde el punto de vista de las referencias, de las citas, del mundo que conoce, de la ciencia y la política de su época. El propósito es hacer resonar el texto de Platón en la contemporaneidad que conocemos y arrancarlo de un contexto demasiado antiguo y particular para modernizarlo, en consecuencia, para poder universalizarlo. El texto se hace más eficiente en la actualidad con esta transformación, pero respetando también la idea de Platón, su “núcleo duro”.

A modo de  ejemplo, la descripción de los tiranos de Platón es adecuada para describir a los dirigentes fascistas modernos. Entonces, es posible reemplazar tiranía con fascismo para que los ejemplos sean más claros e inmediatos. Asimismo, cuando Platón habla de las fuerzas de las pulsiones, podemos citar a Freud con las pulsiones del inconsciente. Al hablar de poesía no hay que citar sólo a poetas griegos, sino que también se va a hablar de otros como Mallarme o Pessoa.

Esto no es un anacronismo, sino una ampliación del espacio de referencias de la filosofía.

El filósofo de hoy es contemporáneo del conjunto de estas experiencias y el Sócrates de Platón también lo será. A la vez, esto va a poner a prueba la experiencia de su pensamiento con nuevos materiales y referencias.

También debe observarse que lo que subsiste mas allá de estas operaciones y transformaciones, es el teatro dialéctico de Platón. La cuestión aquí es que nunca se sabe quien habla exactamente. La idea de Platón es que es la verdad quien habla, es ella quien se dirige a nosotros; el teatro dialéctico de Platón es una puesta en escena del camino de la verdad, y no sólo una imposición dogmática de la verdad.

Badiou señala que Platón fue el primero en descubrir una fórmula de  Lacan: “La verdad siempre está en una estructura de ficción”. Platón inventó una forma particular de ficción como cobijo de la verdad. Aunque sea frecuente reducirlo a la oposición entre verdad y ficción; en realidad, la vitalidad del texto de Platón dice que encontrar el camino a la verdad siempre es inventar una nueva ficción, ese es el sentido actual de sus alegorías. 

Para acceder a estos textos, el de Badiou y el de Platón, con el énfasis puesto en la contemporaneidad de la puesta en escena de la república platónica, desde un comienzo debemos presentar el programa y el proyecto filosófico del filósofo francés.

La obra de Badiou es una trilogía (El ser y el acontecimiento; Lógica de los mundos, La inmanencia de las verdades) que intenta ser o transformarse en la tercera parte de otra trilogía (Ser y tiempo de Heidegger y El ser y la nada de Sartre, en la que la tercera obra es precisamente El ser y el acontecimiento). Es un recorrido ontológico que aborda un gran espectro de problemas que nosotros agrupamos en cuatro teniendo en cuenta la propuesta misma de Badiou: ciencia, arte, amor y política.