Una primavera en La Habana.

Publicado 30 de junio de 2014 en El Diario.

Por Angelina Uzín Olleros.

El recorrido por el Hotel Nacional comienza a las 10. Inaugurado el 30 de diciembre de 1930 éste hotel alberga la historia de Cuba en lo concerniente a las relaciones con EEUU antes y después de la Revolución de 1959.

Luis Báez y Pedro de la Hoz publicaron un libro sobre El Hotel Nacional de Cuba: revelaciones de una leyenda, en el que relatan los pormenores de su construcción, los personajes de la cultura, artistas, mafiosos, representantes de la nobleza europea que se hospedaban en él antes del ’59 y los que luego de la irrupción de Fidel Castro en la etapa revolucionaria vieron las puertas abiertas del Nacional, filósofos como Jean Paul Sartre acompañado de Simone de Beauvoir, poetas, ensayistas y políticos que llegaban para interiorizarse de los acontecimientos que proyectaron a Cuba a nivel internacional como lo que fue y sigue siendo: un estado de excepción en el mapa político y económico en América Latina.

Los autores destacan la utilización por primera vez en el país del sistema porticado de vigas de acero revestidas de hormigón, pero el Nacional no solamente tiene desde sus orígenes un proyecto arquitectónico sino también una impronta ideológica. El sueño compartido en los años ’50 por la oligarquía financiera norteamericana, la mafia y la burguesía dependiente cubana era transformar a La Habana en Las Vegas del Caribe, ése proyecto se vio frustrado a partir de la Revolución; hoy cuelga como adorno en un rincón una de las ruletas utilizadas en el casino como una pieza más del museo.

El gobierno revolucionario nacionalizó el hotel el 22 de marzo de 1960. En agosto de ese año sus jardines sirvieron de escenario a la recepción de los delegados del primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, por invitación de Fidel Castro fueron huéspedes los primeros maestros voluntarios en la antesala de la Campaña de Alfabetización que se realizó al año siguiente por toda la Isla.

Fidel fundó la escuela “Ana Betancourt” para enseñar a leer, escribir y entrenar en labores de costura a 900 campesinas procedentes de las zonas montañosas del país. Durante su estadía en la capital, vivieron en el Hotel Nacional.

En octubre del ‘60 se efectuó en el Nacional la “Primera plenaria de las organizaciones juveniles revolucionarias”, a la que acudieron representantes del Movimiento “26 de Julio”, del Partido Socialista Popular, del Directorio Revolucionario “13 de marzo”, de la Juventud Socialista, la Federación Estudiantil Universitaria, la Confederación Nacional de Estudiantes Secundarios y la Asociación Campesina “Frank País”, así como otras organizaciones.

A fines de octubre del mismo año los trabajadores del hotel se incorporan a las Milicias Nacionales Revolucionarias. El 12 de enero de 1961 envían una carta a la Dirección de la Revolución en la que expresan su apoyo a las medidas adoptadas para recuperar los bienes del pueblo y preservar el proceso contra los ataques de la “contrarrevolución”.

Otro suceso a destacar y que, como todo el mobiliario se conserva intacto, es el refugio utilizado durante la “crisis de los misiles” en 1962, el túnel cuenta con la ilustración de imágenes y relatos que informan sobre lo sucedido.

Todos los hoteles en Cuba o pertenecen totalmente al estado o en un 51%. Desde el año 2012 se han visto cambios en su economía. El Centro de Estudios de Economía Cubana (CEEC) de la Universidad de La Habana ha publicado informes sobre las diversas perspectivas de análisis, las contradicciones y los dilemas que enfrenta Cuba para actualizar su modelo económico.

Omar Everleny Pérez Villanueva relata cómo en los últimos dos años se han implementado los Lineamientos Económicos y Sociales desde el actual gobierno, encaminados a fortalecer el funcionamiento del sector no estatal de la economía, a dinamizar el sector agrícola, a crear las bases para el perfeccionamiento de la gran empresa estatal, el desarrollo de las cooperativas urbanas y el estudio para la implementación de los mercados mayoristas.

La economía cubana creció un 3,1% impulsada por el sector de la construcción, el comercio y la industria manufacturera y el auge de algunas exportaciones, pero no ha logrado cumplir la meta establecida de crecimiento, especialmente por la falta de ejecución de las inversiones, que -según el autor- sigue siendo insuficiente para avanzar con relación al incremento del nivel de vida de la sociedad en general.

En cuanto a la política cambiaria hay que destacar que se mantiene la existencia de la doble circulación, peso cubano convertible (CUC) y peso cubano (CUP), ambas monedas nacionales. Las autoridades bancarias cubanas trabajan en la elaboración de propuestas que lleven a una necesaria y gradual unificación, pero aún no han divulgado el momento para llegar a esta medida. El 20 de diciembre de 2011 por Decreto Ley N° 289 se autoriza a los agricultores pequeños con tenencia legal de la tierra, a trabajadores por cuenta propia y a personas que ejercen otras firmas de gestión no estatal a acceder a créditos bancarios con la finalidad de potenciar el desarrollo de sus actividades.

La nueva política crediticia abre las puertas a una mayor bancarización. Las medidas tomadas recientemente para facilitar a las personas el acceso de créditos para financiar capital de trabajo, incluyen tanto a los cuentapropistas, la actividad agropecuaria, así como a la construcción y reparación de viviendas.

El limitado dinamismo de la economía y el control del déficit fiscal contribuyeron a estabilizar la inflación pese a la liberalización del precio de varios productos incluidos en la libreta de abastecimiento y de otros productos agrícolas. Los economistas advierten que se deben revisar los salarios nominales del sector público para corroborar si crecen a la misma velocidad que la inflación total. Dice Pérez Villanueva que “Se conoce que un trabajador contratado por un cuentapropista exige como mínimo un valor de 50 CUP diarios, lo que en un cálculo de 24 días de trabajo recibe no menos de 1200 CUP mensuales, lo que representa como mínimo tres veces el promedio del salario del sector público”.

En términos de empleo, el mismo crece en el sector no estatal y se reduce en el sector estatal. En el año 2012 el empleo público se redujo en un 5,7% y el no estatal creció un 23%. A fines del 2012 existían en La Habana 394. 867 trabajadores por cuenta propia, concentrados en la capital (26%) y dedicados a las siguientes actividades: elaboración y venta de alimentos, arrendamiento de viviendas y habitaciones, transporte de carga y pasajeros. Del total de trabajadores por cuenta propia un 69% no tenía vínculo laboral previo, el 16% era jubilado.

El Centro Histórico de La Habana está siendo restaurado en algunos de sus edificios más emblemáticos. La Oficina del Historiador recibe fondos de los comerciantes de la zona y los administra con cierto grado de autonomía para conservar la arquitectura de la ciudad.

En Cuba hoy viven alrededor de 12 millones de personas. La educación en todos sus niveles y la salud son públicas. Los egresados de carreras universitarias deben trabajar al menos 3 años para organismos estatales, reciben un salario mínimo. El turismo es para los cubanos una gran oportunidad para recibir fondos, al ingresar a lugares de esparcimiento como Varadero un gran cartel de bienvenida dice: “Los fondos que aquí se recaudan son para el pueblo cubano”.

A pesar de ser ésta una estación de baja afluencia turística, la ciudad es una especie de torre de Babel por la cantidad de turistas de diferentes países que intentan comunicarse en distintos idiomas mientras la visitan. No hay militares ni policías armados, ni siquiera en el aeropuerto.

Los mayoría de los cubanos tiene una gran necesidad de hablar sobre su actualidad, la situación económica es complicada, aún los defensores más apasionados afirman que la “doble moneda” y los bajos sueldos los agobian. Al preguntarle a un taxista cómo cambiar moneda extranjera nos dice: “lo único que tengo para darle es el pañuelo con el que seco mis lágrimas…”

Son amables, hospitalarios, tranquilos.

Al regreso, mientras leo los libros que relatan la historia del pueblo cubano, mirando las notas que tomé de los relatos de los guías que nos llevaron por el Centro Histórico,  deseo fervientemente una primavera para todos ellos, que les permita florecer, renacer, en nombre de la autodeterminación de los pueblos: para que encuentren una solución a sus problemas actuales, en la fidelidad a su cultura revolucionaria.