“Para entender qué es una metamorfosis, pensemos en aquello que transforma la oruga en libélula. La oruga se ha encerrado en la crisálida. De pronto, sus fagocitos encargados de defenderla de las agresiones externas atacan su propio organismo. Destruyen sus órganos, incluyendo su aparato digestivo, puesto que la libélula cambiará de alimento. El único que se salva es el sistema nervioso que mantiene la identidad de ser y controla su metamorfosis. El resto del organismo queda destrozado. Y en esta destrucción sin piedad, se opera la construcción de un ser totalmente nuevo y sin embargo radicalmente igual. En esta agonía se opera una muerte/renacimiento. El ser nuevo que se ha formado querrá romper su crisálida, que de protección ha pasado a prisión. Con terribles esfuerzos convulsivos intentará, en muchas ocasiones, salir, y poco a poco, con dificultad, se liberará de ella. Sus alas estarán ajadas, pesadas, pegadas al cuerpo: no se podrán despegar inmediatamente. Habrá un largo tiempo de una inmovilidad casi petrificada. Y repentinamente, cuando nadie podría anunciarlo, la libélula emprenderá el vuelo.”

Texto: Edgard Morin.

Imagen: Obra de Raúl del Sol.

Raúl del Sol "La metamorfosis de la mariposa".